El derecho a la educación de calidad en la India y la contribución Jesuita

El derecho a la educación de calidad en la India y la contribución Jesuita

  • Posted: Feb 18, 2016 -
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Por John Chathanatt, SJ miembro del grupo motor de la Red GIAN por el Derecho a la Educación de Calidad.

Aunque debería hablar sobre el contexto del sur de Asia de los Jesuitas (el 26.3% son Jesuitas) para el GIAN, me voy a centrar específicamente en el contexto de la India. Destacaría el primer intento de legalizar la educación en la Constitución india de 1949, especialmente para los niños, y el esfuerzo educativo que realizan  4.004 Jesuitas en el subcontinente indio que representa al 23% de los jesuitas del mundo.

Actualmente, la educación como derecho humano es tanto un deber moral como un derecho legal en la India. Denominar a un deber como “moral” significa afirmar que está basado en un principio moral válido y que tiene ciertos requisitos de acción obligatorios. Por tanto, los derechos humanos son derechos que implican requisitos obligatorios de acción. A parte de ser morales, de acuerdo con un mayor grado de conciencia de un país, algunos de ellos se convierten en derechos legales. La educación, especialmente para los niños, es un derecho legal en la India actualmente.

El Artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, de la cual la India es un país firmante, dice que todo el mundo tiene derecho a la educación y, por lo menos en el caso de la enseñanza básica, debe ser gratis y obligatoria. Esto se aprobó el 10 de Diciembre de 1948. El Artículo 13 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales también reitera que el derecho a la educación es un derecho fundamental y desarrolla en el Artículo 13.2 A que la enseñanza primaria debe ser obligatoria y de libre acceso para todos. La UNESCO ha adoptado una serie de documentos normativos, convenciones y recomendaciones para asegurar el disfrute del derecho a la educación de todos.

En el contexto indio se entiende que el derecho a la educación es parte del derecho a la vida como dice el Artículo 21 parte II de la Constitución India, una de las mejores del mundo. El derecho a la educación emana del propio derecho a la vida. El derecho a la vida en el Artículo 21 y la dignidad del individuo, no puede ser apreciado en su totalidad sin la realización del derecho a la educación. Por ello, reconociendo la importancia y la transcendencia del derecho a la educación, los Padres (Madres) Fundadores de la nación lo convirtieron en un objetivo constitucional tal y como se refleja en el capítulo IV de la Constitución de la India titulado Principios Rectores de la Política Estatal.

Se requería que el Estado incluyera disposiciones en 10 años para garantizar una educación gratis y obligatoria para todos los niños hasta que llegaran a las 14 años de edad según la constitución de la India. La Constitución fue aprobada como ley por la Asamblea Constituyente el 26 de Noviembre de 1949. El gobierno de la India añadió el artículo 21A mediante la Ley Constitucional de 2002 (86ª enmienda). Dicho artículo establece que el Estado debe proporcionar una educación gratis y obligatoria para todos los niños de entre 6 y 14 años de edad como el Estado determina por ley.

La ley sobre los Derechos de los Niños a la Educación Gratuita y Obligatoria de 2009, representa la consiguiente legislación contemplada en el Artículo 21 A. Esto significa que cada niño y niña tiene derecho a una enseñanza básica a tiempo completo equitativa y de calidad en una escuela formal que satisfaga ciertas normas y estándares. La ley fue aprobada por el gabinete el 2 de Julio de 2009. Rajya Sabha aprobó la ley el 20 de Julio de 2009 y el Lok Sabha el 4 de Agosto de 2009. Recibió la aprobación presidencial y se notificó como ley el 3 de Septiembre de 2009 con el nombre de La Ley por el Derecho de los Niños a una Educación Gratuita y Obligatoria de 2009.

Se le ha encomendado a la Comisión Nacional para la Protección de los Derechos de la Infancia (CNPDI) que haga un seguimiento de la implementación de este derecho histórico. Esto nos ha demostrado que se ha necesitado mucho tiempo para establecer el deber moral de los niños y las niñas a la educación como ley.

El Artículo 21 A y la ley sobre los Derechos de los Niños a una Educación Gratuita y Obligatoria entraron en vigor el 1 de Abril de 2010. De este modo, India se ha convertido en uno de los 135 países que han hecho que la educación sea un derecho fundamental para todos los niños y  ha avanzado hacia un marco basado en los derechos que obliga legalmente a los gobiernos estatales y centrales a implantar este derecho fundamental para los niños según se consagra en la Constitución. Se trata de una ley histórica por el hecho de que el derecho a la educación tendrá el mismo estatus legal que el derecho a la vida como se dispone en el artículo 21 a de la Constitución de la India. Por ello, se convertirá en un derecho de primera categoría lo cual es algo encomiable.

Aunque el escurridizo objetivo de proveer una educación gratuita y obligatoria para todos hasta los 14 años de edad ha sido reiterado en los últimos años, no se han tomado medidas efectivas para conseguirlo en un marco temporal determinado. Mucho antes de que comenzara esta aventura legal por el reconocimiento de la obligación moral a la educación de los niños y las niñas, la Compañía de Jesús ya había entrado en el campo de la educación en la India. Actualmente en el país, la Compañía de Jesús gestionan 386 colegios, 30 centros técnicos superiores, 35 colegios universitarios y 1 universidad con 14.000 profesores que enseñan a más de 400.000 alumnos y alumnas pertenecientes a todas las clases sociales, comunidades y grupos lingüísticos.

Ahora la Compañía también está siendo pionera en educación no formal y en la enseñanza compensatoria para estudiantes menos aventajados. Todo ello con la convicción de que todos los niños y niñas tienen derecho a una educación de calidad. Con la enseñanza compensatoria y las clases especiales para los menores que vienen de los sectores más pobres de la sociedad, la Compañía trabaja por hacer realidad el Magis ignaciano entre las personas que viven en los márgenes.