El Papa Francisco apuesta públicamente por la incidencia política en educación a refugiados

El Papa Francisco apuesta públicamente por la incidencia política en educación a refugiados

  • Posted: nov 13, 2015 -
  • By: -
  • 0 Comments

El sábado 14 de noviembre a las 12 del mediodía, quince refugiados, así como trabajadores y amigos del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), asistirán a una audiencia privada con el Papa Francisco. El Papa hablará sobre la importancia de la educación para las niñas, niños y jóvenes refugiados como una vía para construir la paz y promover el desarrollo de sociedades más resilientes y cohesionadas. El evento conmemorará el 35º aniversario de la fundación del Servicio Jesuita a Refugiados por el ex Superior General de la Compañía de Jesús, Pedro Arrupe SJ.

Desde hace tiempo, el Papa Francisco ha instado a los católicos a acoger a los refugiados, advirtiendo que el mundo sufre una “globalización de la indiferencia”, en el que se ignora a quienes claman misericordia. El sábado, como precedente del Año Santo de la Misericordia que comenzará el 8 de diciembre, el Papa reconocerá formalmente y prestará su apoyo a la Iniciativa Global de Educación del JRS, destinada a ampliar los programas educativos del JRS a 100.000 refugiados más para el año 2020 .

Los refugiados se enfrentan a una retahíla de obstáculos cuando tratan de acceder a la educación: desde el hacinamiento en las escuelas hasta la xenofobia en las comunidades de acogida. A menudo pierden su derecho fundamental a la educación. Solo el 36 %de las niñas y niños refugiados del mundo van a la escuela secundaria y menos del 1%  tienen la oportunidad de seguir una educación superior.

car01_2015_xx08_lshea_Bangui_0177

Los niños y niñas en Bangui (República Centroafricana) continúan aprendiendo a pesar del conflicto que les rodea. (Laura Sheahen)

Durante 35 años, el JRS ha proporcionado una educación de calidad como una herramienta para que las personas puedan desarrollar mejor su propio potencial y contribuir plenamente al crecimiento, la fortaleza y la estabilidad de sus comunidades. Las escuelas permiten a aquellos que se han visto obligados a huir de sus hogares recuperar un espacio compartido, una comunidad, una sensación de normalidad. El Papa Francisco ha pedido a la gente, una y otra vez, que protejan a los refugiados y atiendan a los más vulnerables. El acceso a la educación puede mantener a los niños a salvo y protegidos de riesgos como la violencia de género, el reclutamiento en grupos armados, el trabajo infantil o el matrimonio precoz.

Los programas del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) se llevan a cabo en 45 países, prestando ayuda a los refugiados en  campamentos y ciudades, a los desplazados dentro de sus propios países, a los solicitantes de asilo en las ciudades y a los que están recluidos en centros de detención. Las principales áreas de trabajo son: educación, ayuda de emergencia, atención sanitaria, actividades para la generación de medios de subsistencia y servicios sociales.

A finales de 2014, unas 1400 personas trabajaban para el JRS, entre laicos, jesuitas y otros religiosos, para responder, entre otras, a las necesidades educativas, médicas y sociales de unos 760.000 refugiados y desplazados internos, más de la mitad de los cuales son mujeres. Estos servicios se ofrecen a los refugiados independientemente de su raza, origen étnico o creencias religiosas.